viernes, 31 de enero de 2014

Hermanos y Hermanas

“Hermanos y hermanas, una relación de amor y celos”, un libro de Marcel Rufo que leí durante la semana que estuve en Santiago de mis vacaciones 2014. Más bien que releí, porque tengo varios libros que tomo y releo de vez en cuando.
Esta vez, creo que con la secreta esperanza de encontrar tips (consejos) para las vacaciones con mis tres hijos (de 19 años, el mayor; y de 17, mis gemelos); ya que, según me decían algunos colegas, no es común que los hijos, a esa edad, quieran salir de vacaciones con sus padres.
La verdad es que no les di muchas opciones.
Les avisé con tiempo de mis vacaciones, para que ordenaran sus compromisos y nos fuimos los cinco (con mi esposo – su padre) a una cabaña en Coñaripe.
Ellos tienen una relación bien especial porque todos fueron hijos deseados y son cercanos en edad.
Al mayor lo tuvimos porque como pareja decidimos tener un hijo; y los gemelos llegaron porque, al año de tener a Gonzalo, decidimos “hacerle un hermanito”. Llegaron dos y fue una invasión de alegría.
Mucho tengo que contar de mis experiencias con ellos, también de mi experiencia como única hermana de mis tres hermanos. De estas última, situaciones que el libro me hizo recordar.
No tuve ni tendré la experiencia de tener una hermana, tampoco la de tener una hija.
Soy la única hija-mujer de mis padres. Mi madre fue hija única. Mi padre fue uno de 14 hermanos (7 hombres y 7 mujeres).
Mi esposo es uno de 9 hermanos (2 mujeres y 7 hombres).

De la fratría el libro hace varios análisis y deja temas para la reflexión. Lo recomiendo para que cada uno tenga su propia experiencia, reflexiones y recuerdos.

lunes, 27 de enero de 2014

Mis vacaciones 2014

Me acordé que cuando estaba en el colegio (en básica), la primera actividad volviendo a clases era hacer una composición acerca de las vacaciones.
No sé si será algo que en estos tiempos hagan (no creo), pero me acuerdo que me gustaba mucho, porque se trataba de escribir; y es algo que a mí me encantaba hacer desde siempre.
En ese tiempo las vacaciones eran largas y pasaban muchas cosas.
En mis vacaciones 2014, que me tomé por tres semanas; también las declaro largas, porque ahora soy una profesional; y … merecidas.
Hice una necesaria desconexión de todo y de todos para hacer una conexión intensa con mi familia; en el lugar al que vamos casi todos los años: Coñaripe.
Mi hijo mayor me pidió que viajáramos después del 12, así es que nos fuimos el 13.
La primera semana estuve en Santiago dedicada al ocio y las últimas dos semanas de conexión con la naturaleza: con el cielo y las estrellas (que en Santiago vemos poco aunque también están aquí); con el sol, la lluvia y las nubes desplazándose; con la vegetación, la tierra, la lava seca y las piedras; los animales, las aves y las cosas ricas para comer.
Nada de correo, Facebook ni internet para mí. Mi marido casi no lo usa; mis hijos se bastaron con la conexión de uno de sus celulares. Lo importante es que nos dimos tiempo para experimentar otras cosas: conversar, salir y compartir.
Llevaron el kayak, nadamos y fueron de excursión.
Llevamos unos juegos de mesa y recordamos viejos tiempos.


Agradezco a mis hijos que hayan compartido estas semanas conmigo; y también a Juan Carlos por llevarnos y proporcionarnos bienestar. (Él cocina, nos traslada y nos inventa actividades).
Ahora de vuelta al trabajo; “con renovados bríos” como suelo decir.

¡Bienvenido 2014!  ¡Aquí vamos!

sábado, 4 de enero de 2014

Por amor al arte

Es la expresión que usamos en Chile para referirnos a las acciones que realizamos sin recibir compensación económica a cambio.
Iba a decir “sin recibir compensación”, pero la verdad es que uno recibe otras compensaciones, mucho más importantes.
El otro día estábamos comentando sobre esto con una colega; ella me contaba que su pololo realizaba actividades en el ámbito de la paleontología “por amor al arte”; y me acordé que yo también he realizado tantas actividades “por amor al arte”, con tantas satisfacciones y, a veces, con algunos sinsabores; pero que me han hecho sentir viva y aportando a mi entorno. Y las sigo realizando… porque está en mi naturaleza.
Algunos ejemplos: liderar, por varios años (como secretaria y/o tesorera) la Federación Cultural del Banco de Santiago; como directiva (también secretaria y/o tesorera) de la Corporación Educacional y Cultural Francisco de Miranda; como directora (secretaria) del CALA – Centro de Apoderados del Colegio Las Américas; como secretaria, tesorera o delegada de los cursos en que han estado mis hijos y en los que yo estuve; realizando talleres gratuitos para la comunidad; como participante y ahora Presidenta del Comité de Administración del edificio en que vivo; entre otras.

Por eso los invito a tener esta experiencia; porque hoy, en el mundo individualista y egoísta en el que estamos insertos; mucha gente se está perdiendo esta posibilidad de crecimiento y desarrollo porque tiene miedo o “le da lata” participar. “Estamos todos tan ocupados” – como dice Coco Legrand, en una de sus rutinas. Experimente la ejecución de alguna actividad “por amor al arte” y descubrirá que hace lo que le gusta, como le gusta y con quien le gusta.