domingo, 29 de septiembre de 2013

Jurassic Park y Capitan EO

20 años cumplió la película Jurassic Park y, a modo de celebración, la fuimos a ver en 4DX.

Una estupenda experiencia que viví con mis hijos, algunas de sus pololas y mi hermano Mario.


El mismo que me acompañó, el año 1987, a vivir nuestra primera experiencia en películas 3D; cuando fuimos a Orlando, visitamos EPCOT Center y vimos a Michael Jackson en Capitán EO.

El otro día la encontramos en Youtube; y aquí les dejo el LINK.





Ayer fueron los Dinosaurios los que nos hicieron revivir emociones, recordar la primera vez que los vimos moviéndose y las muchas veces que, con mis hijos, los vimos en la televisión y en el cine.

El cine, como pueden ver, otra de mis pasiones.
4DX: Una experiencia totalmente recomendable.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Fiestas Patrias

En la clase de Inglés nos pidieron escribir una anécdota de Fiestas Patrias; y, me acordé de Curicó (mi tierra natal): del desfile del día 18 y de la ida al cerro Condell el día 19.
Me acordé de mi padre, de mi madre y de mis hermanos; cuando íbamos de picnic al cerro y a elevar volatines.
Mi papá era un experto. Elevaba incluso con cáñamo.
Era muy divertido ver a quienes trataban de cortarle el hilo a su volantín. Con el cáñamo, no se cortaba nunca.
Recuerdo ese chalón a cuadros (nosotros le llamábamos "charlón") que nos acompañaba todos los años y los infaltables huevos duros.
Lo pasábamos bien.
Con mis hijos alguna vez intentamos elevar volantines; pero las cometas de plástico no son lo mismo.
El volantín de papel y ponerle los tirantes; era todo un ritual.
Mi papá los elevaba sin cola.
Y se iban alto, bien alto y a mí me gustaba elevar.
Me gustaba mirar el cielo y ver esa nubes blancas, “gorditas” que aparecían y se movían con el viento.

Fue bonito recordar y les dejo esta nota para que Uds. también hagan el ejercicio

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Gestión Comercial

Gestión Comercial es otra de las actividades que estoy desempeñando en Telvent Chile S.A. (Schneider Electric).
Le he impuesto mi sello personal a la actividad, ya que en lugar de ir a los clientes y potenciales clientes a mostrar todo lo que podemos hacer por ellos; voy más bien a escuchar lo que ellos necesitan.
Me ha dado buen resultado esto de escuchar sus dolores y, con la experiencia que tengo, ser capaz de buscar las conexiones adecuadas para proponer soluciones particulares y aterrizadas.
Cuando estuve en la OTEC y me tocó participar en licitaciones, aprendí que las propuestas deben ser precisas y “al hueso”; esto es, describiendo en forma breve la necesidad y el requisito y proponiendo, también en forma breve, la solución.
Nunca me ha gustado la “parafernalia”, en el sentido de elementos decorativos y ostentosos que tratan de dar grandeza a algo que no lo tiene; siempre he sido partidaria de la conversación directa y clara; que por cierto genera confianza y relaciones de largo plazo.

Lo comparto aquí como una experiencia; para que, a quien le haga sentido, lo adopte y lo aplique.

martes, 17 de septiembre de 2013

Evaluación de Decisiones Estratégicas

Con curiosidad me inscribí en este curso, dictado desde Silicon Valley por Patricio del Sol Ph. D. Stanford; promocionado por la Universidad Católica de Chile y en forma gratuita.
Se inició el 8 de Julio de 2013 y se extendía por 5 semanas. Era un curso en web que compartía videos y material escrito; además de incluir trabajos en grupo con alumnos de habla hispana en todo el mundo.
Como suelo hacer con noticias como ésta; la compartí a mis colegas de Telvent Chile S.A.; y algunos también se inscribieron.
Al momento de conformar el grupo de trabajo, se me ocurrió sugerir constituirlo con quienes me habían comentado que se inscribirían; se nos sumó además una estudiante de pedagogía de Osorno.
Como quedé liderando el grupo, se me ocurrió usar Value Drivers como tema a emplear en la Evaluación.
Al principio lo pensé sólo como una exploración de la plataforma y pensé que resultaría similar al MOOC que hice el año pasado; pero el tema estaba más apartado de mi dominio y me resultó más complicado de lo que había estimado.
Sin embargo, con el apoyo del grupo conformado pudimos llevar adelante los ejercicios y también, a través de la plataforma Venture Lab, pudimos mantener una comunicación fluida con los integrantes y compartir feedback de los trabajos con otros grupos y otros participantes.
A  los organizadores también les sobrepasó la cantidad de interesados (algunas notas señalaban que éramos más de 110.000 inscritos).

En resumen, no sólo aprendí de esta forma de trabajo, sino que aprendí mucho sobre el tema tratado. Lo principal: que las decisiones estratégicas son las más irreversibles; aquéllas que implican un mayor compromiso; y que, aunque parezca obvio,  las decisiones se toman cuando hay más de una alternativa; por lo tanto es esencial generar varias alternativas.

También aprendí que a veces catalogamos de estratégicas, decisiones que no lo son. Son importantes, de alguna manera nos marcan el rumbo; pero si analizamos más profundamente, la mayoría son reversibles. Por lo tanto, ojo con esto (mucha atención); porque a veces nos “autoacorralamos” o nos encasillamos pensando en que estamos tomando “la” decisión y no vemos que hay muchos caminos, muchas opciones y también la posibilidad de revertir y transformar la decisión adoptada.

martes, 3 de septiembre de 2013

Peligroso y extraño

 “The most dangerous and strangest situation you have lived”, fue la segunda tarea que tuve que hacer en las clases de Inglés; a las que estoy asistiendo en Telvent.
Inmediatamente pensé en una situación donde mi vida estuvo en peligro y lo escribí (en inglés por supuesto); pero como esto ocurrió precisamente hace diecisiete años; decidí compartirla aquí también.
Fue cuando tuve la cesárea para que nacieran mis gemelos.
Tuve una preeclampsia severa y tuvieron que atenderme casi de urgencia.
Lo comenté hace tiempo cuando les hablé de mis encuentros con la muerte.
Fue peligroso, pero ¿por qué extraño?
Pues porque después de la operación, mi cuerpo quedó completamente hinchado.
Pensé entonces: “voy a quedar así”. Y lo acepté. Sólo podía agradecer estar viva para cuidar a mis hijos (el mayor tenía sólo un año y medio).
Nadie podía visitarme; pero no sé cómo mi mejor amigo pudo pasar a verme. Me dijo que me parecía a Schwarzenegger. Y nos reímos mucho.

Al cabo de siete días me dieron de alta, afortunadamente mi cuerpo reaccionó bien y volví a casa saludablemente.