domingo, 31 de julio de 2011

Señalética y GPS

La Newsletter de Junio-2011, que me llegó de Javier Martínez, hablaba del GPS Corporativo.

Yo le tenía un nombre “más antiguo”, pero que alberga el mismo concepto: La importancia de saber quién es quién en la organización y de poner esa información al servicio de los demás; le llamaba “mi servicio de señalética”.
A lo largo del tiempo, me he dado cuenta que no sólo sirve dentro de la organización; sino para conectar las empresas con personas, personas con empresas, personas con personas y lograr entre ellas las sinergías adecuadas.
Como trabajo en Informática y Computación,  siempre me ocupé de saber quiénes eran los responsables de cada uno de los aplicativos y luego, para la gestión de pruebas y ambientes, quienes eran los responsables de los sistemas productos a nivel usuario. Eso me llevó a conocer los organigramas, las jerarquías y dependencias; lo cual siempre es útil para entender cómo está estructurada una empresa,  cuáles son los objetivos de cada unidad y quién los lleva a cabo.
En mis casi 27 años de servicios, la gente me pregunta qué debe hacer y cómo debe hacerlo; además con quién se tiene que contactar para realizar determinadas acciones.
La preguntas me obligan a mantenerme actualizada; y, si algo no sé, me ocupo de buscar a quién preguntarle para responder a “mis clientes”.
Fundamental es la descripción de los procesos: la cual tiene los objetivos, las actividades, los entregables y los roles participantes.
Siempre me he ocupado de buscar la mejor manera de dejar disponible esa información para los miembros de la organización y, ahora, con mis nuevos conocimientos respecto de los perfiles personales; me ocupa también la necesidad de difundirla de acuerdo al perfil que recibe y no sólo del perfil que emite.
Lo dejo como TIP, en especial para quienes cumplen el rol de supervisores: Para gestionar el conocimiento es importante saber por qué se hace lo que se hace y por qué se debe hacer como se indica en los procedimientos; además de conocer las estructuras es necesario conocer a las personas y lo que cada una aporta a la organización; así no empezamos cada vez de cero y sólo de lo que uno sabe; sino de las experiencias del equipo y de lo que cada uno puede aportar.

domingo, 24 de julio de 2011

Violeta Parra

Leí en el diario, hace unos días, que Andrés Wood presentará su película sobre Violeta Parra, basada en el libro “Violeta se fue a los cielos” escrito por Ángel Parra.
Me encontré con ese libro hace tiempo, lo leí y me emocioné; es que Violeta es una de las mujeres que admiro. Mujer intensa, apasionada y auténtica. Dueña de su vida y dueña de su muerte.
Sólo ella pudo escribir “Gracias a la vida” y después, con un tiro, cerrar este capítulo.
Siempre pensé que quien se quita la vida era un cobarde; pero desde que supe que los Mayas preparaban niños para morir por su pueblo, que los esquimales y algunos indígenas al llegar a la vejez se apartaban de los suyos y se dejaban fluir; a veces también me parece que hay que tener mucho valor para decidirse a decir adiós. Mi opción es seguir adelante aunque se ponga pesada la pista; porque como dice una de mis frases inspiradoras:  "después de cada noche, viene un amanecer; y yo no me lo quiero perder".
Violeta no tuvo una vida fácil; pero, de algún modo, se las ingenió para hacer lo que quería hacer. Desenvolverse en un mundo machista, clasista y discriminador no era fácil en esos tiempos; y todavía no lo es. A pesar de ello: escribió, cantó, bordó, pintó, viajó, tuvo familia, amigos y amores. Recopiló nuestro saber popular y lo volcó hacia nosotros mismos; para hacernos sentir orgullosos de nuestras raíces.
“Violeta se fue a los cielos”, no hay duda; porque Violeta no ha muerto ni morirá. Es parte de todos los chilenos y de toda la humanidad.

domingo, 17 de julio de 2011

Reflexionando sobre Educación

A pesar que el tema es de mi máximo interés, no me había expresado al respecto porque no tengo una respuesta; sin embargo, les puedo ofrecer mi reflexión.
Personalmente viví una realidad que ha ido cambiando y que estoy cierta lo seguirá haciendo; pero no tengo claro en qué dirección.
Hija de padres esforzados que sólo alcanzaron a completar la enseñanza media; pero que trabajaron y consiguieron que sus cuatro hijos lográramos ser profesionales.
Estudié en colegio y liceo público. Alcancé a estudiar un año gratis en la universidad y tres años con Crédito Fiscal Universitario. El cual pagué por completo; primero año a año y cuando ofrecieron una rebaja por adelantar el pago, lo completé.
Me siento orgullosa de mis padres y orgullosa de mí misma por haber cumplido mi compromiso.
Hoy tengo tres hijos, que están en enseñanza media y que desde pequeños estudian en colegio particular pagado. ¿Por qué? Porque quiero que tengan las mejores oportunidades.
Yo fui una buena alumna y por ello se me abrieron muchas puertas; pero no puedo olvidar que al llegar a la universidad, a pesar de mi buen puntaje en la Prueba de Aptitud Académica, me di cuenta que no traía una buena base. Muchas de las materias que me pasaron como “repaso” fue primera vez que las veía. Mi rigurosidad en los estudios me sirvió para salvar ese obstáculo. Pero me lleva a reflexionar ¿es realmente la educación pública mejor que la privada?
En mi trabajo, en los últimos años, he estado cerca de los modelos de calidad y de las certificaciones. Lo que me hace también cuestionarme ¿los que están “certificados” realmente funcionan de acuerdo a la certificación que recibieron? ¿Por cuánto tiempo?
La PSU ¿realmente mide algo importante o es un negociado de los preuniversitarios? En uno de los Seminarios de Educación Superior, de los que he asistido, mencionaron que aplica sólo al 35% de los estudiantes que acceden a Educación Superior.
El famoso SIMCE ¿fue concebido para ser un semáforo y permitir que los padres elijan el colegio donde estudiarán sus hijos? A mí me parece que su origen era tener un indicador para el Ministerio y con esa métrica ser capaces de aplicar medidas correctivas al establecimiento,  y no sentenciar al cierre a las escuelas que no alcanzan los famosos índices. Para qué decir todo lo que hacen las escuelas para salir verdes en el semáforo. Se pierde el foco cuando se trabaja para el indicador.
El traspaso de las escuelas a las municipalidades fue otra medida que no reportó los beneficios que se esperaban. Por todos es sabido que muchas municipalidades desviaron los fondos que recibieron por este concepto a otros destinos.
La revolución pingüina se levantó hace años para decir: ¡Basta! Y algunas medidas se tomaron; pero ni siquiera se les dio cobertura comunicacional o de debate público.  Lo único que les interesa a los canales de televisión es mostrar los desmanes que realizan quienes quieren desviar la atención del tema relevante: La Educación de los chilenos.
Qué interesante habría sido ver algunos debates o algunos foros que se han dado en los seminarios a los que he asistido.
Es que Chile no tiene Proyecto Educativo. Viene arrastrando una cosa añeja de contenidos y métodos, que todos saben que no le sirve a nadie y que ahora, más encima, explota porque es cara.
Hablar de los problemas docentes es otro gran tema: profesores cansados, parados en “la queja”, aplicando métodos obsoletos de enseñanza para alumnos que son muy distintos, que tienen otras necesidades de atención y que requieren de otras competencias para ser tratados. Otros: bien intensionados, innovadores, apasionados; pero maniatados en los arcaicos sistemas de objetivización y medición.
Podemos mirar modelos extranjeros como referencia; pero lo que necesitamos los chilenos lo debemos definir los chilenos; y chilenos en el mundo global; con amplitud de miras, con espacios para la diversidad y, por supuesto, con AMOR y ETICA; los ingredientes indispensables para todo proceso de transformación, tan olvidados en este mundo que gira en torno al dinero y a los egos.
Hoy los estudiantes y los ciudadanos están en la calle, clamando por una solución.
Sólo puedo decirles: Soñemos con lo que queremos, miremos dónde estamos y tracemos la ruta para que hagamos nuestros sueños realidad.

domingo, 3 de julio de 2011

Seminario Value Drivers

Lo hice. Me decidí y me inscribí en el Seminario Value Drivers 2011.
Del 20 al 25 de Junio estuve en Buenos Aires y en Septiembre voy al segundo módulo, para obtener la Certificación.
Fuimos con mi amigo Jorge Milla y estamos compartiendo esta experiencia, impulsados por nuestro interés por las personas.
Value Drivers o Valores Conductores es la Metodología y Herramienta que nos permite obtener el Perfil Natural de las Personas; basado en los Tipos Sicológicos de Carl Jung y otra serie de estudiosos como Spranger, Damasio, Schein y otros.

Los valores son aquellos que dan una profunda significación a todos los actos que las personas realizan. Desde la estructura de valores se sustentan las acciones y las decisiones de cada momento.
Lo que se plantea es que la persona puede estar funcionando en modo natural o adaptado; y que, en la medida que descubra y actúe en su perfil natural, será más plena y estará menos estresada.
Fue buscando un modo de seguir apoyando a ISBAN que me encontré con este tema. El año pasado ofrecí mis servicios de Formadora en el Área de Recursos Humanos, pero Valeria Feliú me planteó que tenía otra tarea más urgente en la que podía ayudarle: la Homologación de Cargos. Le hice una oferta de apoyo y me pidió agregar alguna herramienta. Contacté entonces a Miguel Méndez, consultor con quien trabajo desde hace años y él me contactó con Eugenio Arredondo quien está certificado en este tema. Nos asociamos para brindar el servicio a ISBAN y, además, con Eugenio empezamos a “tirar líneas” para ofrecer este servicio en el ámbito educativo, en el contexto de orientación vocacional (mi otra línea de acción y de la cual les contaré en próximos posteos). Ahora, con Jorge, estamos también trabajando otras ofertas de servicios.
Sin duda un acierto. En el Seminario somos 11 alumnos: un argentino, un uruguayo, siete argentinas y dos chilenos (nosotros). Aprendí muchísimo: de lo que nos entregó la facilitadora y de las experiencias que compartieron los participantes. Ya les iré compartiendo también. El grupo está compuesto principalmente por sicólogos y algunos ex – informáticos. Uno de ellos comentó “la calidad me llevó a las personas”;frase que me hizo mucho sentido; porque, pensándolo bien, fue lo mismo que me pasó a mí.
En los procesos de cambio y de incorporación de metodologías en que me ha tocado participar, me interesa propiciar la adhesión en lugar de usar la coerción para adoptar los cambios que se promueven.
Nada me produce más satisfacción que las personas adopten lo aprendido, lo incorporen a sus labores cotidianas y lo hagan porque han comprendido su utilidad y no porque están obligadas a hacerlo de esa manera.