jueves, 11 de noviembre de 2010

Rompiendo paradigmas

Intenté escribir este posteo directamente en el computador, pero no me salió bien. Creo que ya forma parte de “la mañosería” que pase por lápiz y papel; y luego vaya al Word y al Blog.

Voy a hablarles de cinco hechos relevantes que me hicieron cambiar las perspectivas de mi vida.

El primero, mi ruptura matrimonial. Se rompió el primer paradigma: el matrimonio no siempre es para toda la vida. Me casé ilusionada, con ese sueño; sin embargo descubrí duramente que “nada es para siempre”.

El segundo hecho que me cambió estuvo relacionado con lo mismo; como estaba “separada” no pude ser madrina de un bebé. La Iglesia Católica, a la que había servido fervientemente, también me dio la espalda.

Pero estoy agradecida, porque abrí los ojos y me di cuenta que yo misma había sido cómplice de muchas discriminaciones similares y hoy me siento una persona con mayor apertura, librepensadora y más tolerante.

El tercero,  fue el nacimiento de mi primer hijo. Dejé de ser la persona más importante del mundo.

El cuarto,  tiene que ver con el éxito profesional. Toda mi carrera había estado llena de situaciones “ordenaditas” y exitosas; pero descubrí lo mucho que hacen crecer los fracasos, el equivocarse y que incluso el cuerpo te pasa la cuenta con algunos síntomas depresivos y un ataque angustioso, temas que yo siempre había calificado como “debilidades”.

“Al stress lo domino yo”, había declarado en una entrevista que me hicieron hace años en la revista Ya. Y aunque trato de aferrarme a esa declaración, uno no es sólo mente.

Padecer esto me hizo más abierta, más comprensiva y menos autosuficiente.

El último (hasta ahora) fue haber perdido mi trabajo. Por más de 25 años me desempeñé para un empleador que fue cambiando de nombre, pero mantenía mi antigüedad. Pensaba que seguiría la huella de mi padre, que trabajó toda su vida en la Tesorería de Curicó. Hasta que jubiló.

Pero, quiso Dios darme la lección de conocer el estado “desempleada” y más aún, de “despedida” o “desvinculada” (como le llaman hoy); para descubrir que no es tan terrible y que el mundo está lleno de oportunidades.

En eso estoy. Me volví a emplear por un tiempo, pero hoy estoy preparándome para dar rienda suelta a mis verdaderas pasiones: la educación, la formación, la facilitación y el desarrollo.

Como Directora del OTEC TKPACITA y ahora como Consultora Asociada de TRAVESIA – Una Ruta de Transformación; estoy preparándome para dar mis primeros pasos en este mundo distinto, desafiante y, como ya dije, lleno de oportunidades.

1 comentario:

  1. Que cierto todo lo que has escrito. Los paradigmas se van rompiendo y vamos evolucionando...
    Besos,
    Ledda

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