viernes, 29 de marzo de 2019

Marie Kondo


La conocí a través del programa “A ordenar” en Netflix y le estoy muy agradecida; ya que me enseñó a despedirme amorosamente de “mis cachureos”.
Si bien, soy bastante ordenada con mi desorden; guardo demasiadas cosas “por si acaso algún día las pueda necesitar”.
Sólo he estado practicando la Fase 1: Ropa; pero ha significado un alivio para mis closets y cajoneras; y para todos los usuarios de los mismos.
Ya les contaré mis progresos con el resto de las cosas; pero sin duda no podía dejar de recomendarles este descubrimiento.

martes, 19 de marzo de 2019

Adiós Omar


Y la muerte me hizo un guiño otra vez.
Es que está ahí, a la vuelta de la esquina.
El mes pasado se llevó a mi madre, serena y repentinamente.
Ayer me sorprende con el ataque al corazón de un amigo; recordándome lo frágiles y efímeros que somos.
Adiós Omar Vegar.
Extrañaré tus notas en Facebook.
Nunca olvidaré tu “Los estoy observando”, en ENE73.
Gracias por darme a conocer tus experiencias como escritor de ciencia ficción.
Agradecida de la vida por haber compartido contigo.

sábado, 16 de marzo de 2019

Y llegó Marzo


Y llegó Marzo.
Para algunos el inicio de la tortura; para mí, el inicio de un nuevo ciclo.
Es que en Chile el año se inicia en Marzo; porque en Enero y Febrero estamos cerrando el año anterior. Son los meses más esperados, porque son los meses de vacaciones de verano. Sin embargo; para mí, Marzo fue siempre el mes más esperado, porque se iniciaban las clases.
Sí, aunque no lo crean; es que las clases - a diferencia de como se promocionan hoy - siempre fueron la puerta al conocimiento, a descubrir nuevas cosas y a encontrarnos con más personas para compartir y pasarlo bien.
Por eso, también me gusta ir a trabajar; y no estoy, como la mayoría, esperando el viernes; porque, como dice Serrat, y como siempre digo: “hoy puede ser un gran día”.
Llegó Marzo y la invitación es a “desrutinizarlo”.
Un nuevo año comienza, un año lleno de nuevos días y, si quieres, felices días; porque la felicidad no está en el exterior, debes construirla dentro de ti y compartirla con quienes te acompañan.
Alégrate y agradece que tus hijos puedan estudiar, y soñar con un mañana donde pueda desplegar todas sus habilidades.
Estudia con ellos y descubre cómo han cambiado las cosas.
Actualízate.
Movilízate.
Participa alegremente en la comunidad educativa, en la comunidad laboral y en todas las comunidades que te interesen; descubrirás que cada persona es un mundo y quizás tengan inquietudes comunes que pueden compartir y desarrollar.
Recuerda que tus hijos no aprenden de tus arengas ni tus discursos, sino de tus acciones.
Y si no tienes hijos o ya están grandes, alégrate y comienza a hacer lo que te guste hacer.
Llegó Marzo, y aquí estoy, escribiendo nuevamente; porque es una de las cosas que me gusta hacer.