lunes, 25 de febrero de 2013

Resiliencia


Conocí esta palabra hace algún tiempo. Fue cuando mis hijos estaban en el Colegio Francisco de Miranda, que mi amiga Glenda Durán me enseñó este concepto.
Yo misma no me había dado cuenta que lo practicaba una y otra vez.
Resiliencia tiene varias acepciones; pero a la que me refiero es a aquella capacidad de afrontar la adversidad y salir adelante.
En mi vida, como todos, he tenido buenos y malos momentos; pero siempre me he enfrentado a ellos preguntándome “¿qué tengo que aprender de esto?”; y, por lo tanto, soy capaz de dar vuelta la página y seguir adelante.
Me considero, además, una persona positiva; la que siempre busca el lado bueno de las cosas y la que siempre se dice a sí misma: “Es para mejor”.
Todo cambio es para mejor.
Es que la naturaleza así lo exige.
Alguien me dijo alguna vez que yo era como una oruga, que mordida a mordida se come su hoja.
Hace unos días pensaba que la oruga al morir se convierte en mariposa; y creo que así me siento desde hace un tiempo; desplegando mis alas coloridas para iniciar una vida fugaz pero intensa; que no sé adónde me llevará, pero es algo que también estoy aprendiendo; y así como el Hobbit dejó su casita para vivir su aventura; les invito a cuestionar su “zona de confort”, atreverse a soñar y vivir sus propias aventuras.
Les dejo este video que me compartieron en Facebook. Disfrútenlo: ¿Te atreves a soñar?

domingo, 24 de febrero de 2013

Todo el mundo miente


Es la frase favorita del Dr. House; personaje al que admiro por el modo tan racional con el que enfrenta las situaciones.
Así nos lo recordó también el facilitador del Taller de Innovación al que asistí el año pasado.
A mí me parece que la principal causa de las mentiras es el miedo.
Miedo a que descubran que hice algo que no debí hacer. Miedo a las consecuencias de no hacer lo que me piden.
Sólo puedo explicarme así la actitud de ciertas personas que deciden firmar o apoyar una mentira, en lugar de enfrentarse a los poderosos y exponer lo que realmente piensan.
A fines del año pasado circuló por Internet el discurso del estudiante de cuarto medio del Instituto Nacional. Todos aplauden que se atreva a decir lo que todos piensan; pero que, una vez más, permiten que ocurra porque es más sencillo callar y dejar que “el sistema” siga su curso.
También a fin de año fui víctima de la ruptura de un compromiso asumido por El Club La República; en que nos señalaban, a los padres y apoderados, que los colegios La Fontaine y Las Américas continuarían el 2013. Sin embargo, el Colegio Las Américas fue cerrado; todos sus profesores despedidos y los padres nos vimos obligados a buscar, en Diciembre 2012, otro colegio.
“Los números no dieron”. Claro, es que en el mundo de los negocios no importa desperdiciar una infraestructura, un cuerpo docente ejemplar y un grupo de familias comprometidas con un proyecto educativo. Debe ser rentable. Menos importó el compromiso adquirido.
Todo el mundo miente y podrá tener las justificaciones que quiera; porque, como dije en mi post anterior, cada uno contará y se contará el cuento que quiera.

viernes, 22 de febrero de 2013

Contar e interpretar


Desde que asistí al Taller de Microcuento, descubrí que puedo decir lo mismo de muchas maneras; y, bueno, si puedo contar el cuento como quiera; la audiencia también lo puede interpretar como quiera.
Más aún, después de ver la película ”Una Aventura Extraordinaria” (conocida internacionalmente como “La Vida de Pi”), no me quedó más que reconocer lo cándida que he sido todos estos años y lo cándidos que muchos decidimos ser.
Hace años abandoné la religión, después de haber servido fervientemente en la Iglesia Católica. Hoy veo como el mismísimo Papa abandona su puesto; aunque la institución se desmoronó hace rato y, la destrucción de la mayoría de los templos católicos durante el último terremoto en Chile (el 2010), también lo leí como una señal de fin de los tiempos.
El 21 de Diciembre de 2012 dicen que “no pasó nada”; después que muchos esperábamos que ocurriera algo remecedor; sin embargo, descubrí también que quienes teníamos esos pensamientos, probablemente los teníamos porque en lo profundo de nuestro ser ansiábamos un cambio. Y … claro … “n’a que ver” esperar que los cambios vengan de algo externo; los cambios provienen de nuestro interior. Si yo cambio, todo cambia; y … decidí cambiar; sacarme la mala vibra que me andaba rondando y me tenía triste, y vestirme de nuevo con el traje de felicidad que me queda mejor, me hace mejor y le hace mejor a los otros. Total, yo me cuento el cuento que quiero y los demás … también.

domingo, 17 de febrero de 2013

Reapareciendo


Ha pasado tiempo … iba a decir “desde que escribí”; pero en realidad debo decir “desde que publiqué”. Porque he escrito muchísimo y ya tendré oportunidad de compartirlo.

Regresando de mis vacaciones una sobrina me pidió que siguiera escribiendo, que ella siempre lee mi blog; y me acordé que una vez, un colega, en lugar de decirme “tanto tiempo que no la veo”, me dijo:”tanto tiempo que no la leo”.

Me tomé un necesario receso para reflexionar, reanimarme, descansar y como siempre, brindar buenas y no malas vibras.

Tal vez no era necesario hacer esta introducción; pero siendo sincera, como me gusta serlo y; secuencial, como suelo serlo; me parece importante compartirles este sentir: “los dolores hacen crecer y, los reveses son para fortalecer y dar nuevos bríos al mejoramiento continuo”.

Este viernes me llamó una señora que estaba leyendo mi post sobre Iriología y Homeopatía y fue el impulso que me faltaba para retomar esta actividad; con el tema que fuese, porque lo de la cronología es un ordenamiento mío, pero en internet los temas aparecen de acuerdo a las necesidades y motivaciones de cada uno.

Los invito a ver mis publicaciones en este blog y en el blog de Telvent, que con tanto cariño sigo manteniendo.