domingo, 10 de marzo de 2013

De Naranja a Verde


Hace unos días conversaba con mi amigo Jorge Milla sobre el cambio de marca de Telvent a Schneider Electric (la empresa en la que trabajo) y sobre el cambio de color de Naranja a Verde de sus logos; que, asociándolos con los colores de la Espiral Dinámica (tema que él ha estado compartiendo últimamente) le dije: “Esto da para post”; y aquí va.

En la Dinámica de Espiral y la Conciencia Humana - de Ken Wilber estos colores tienen los siguientes significados:

Naranja: 
            Logro científico. En esta ola, el yo “escapa” de la “mentalidad azul del rebaño” y busca la verdad y el significado en términos individuales. Es un nivel hipotético-deductivo, experimental, objetivo, mecánico y operativo (o, lo que es lo mismo, científico). El mundo se presenta como una maquinaria racional bien engrasada que funciona siguiendo leyes naturales que pueden ser aprendidas, dominadas y manipuladas en propio beneficio. Muy orientada hacia objetivos y especialmente (en Estados Unidos) hacia el beneficio material. Las leyes de la ciencia gobiernan la política, la economía y los asuntos humanos. El mundo se presenta como una especie de tablero de ajedrez en el que destacan los ganadores. Alianzas comerciales y explotación de los recursos de la Tierra en beneficio propio. Fundamento de las sociedades de estados.
Se halla presente en la Ilustración, La rebelión del Atlas (la novela de Ayn Rand), Wall Street, la Costa Azul, la clase media emergente de todo del mundo, la industria de la moda y de la cosmética, la búsqueda del triunfo, el colonialismo, la guerra fría, el materialismo y el liberalismo centrado en uno mismo.
30% de la población y 50% del poder.

Verde: 
                El yo sensible. Centrado en la comunidad, en la relación entre los seres humanos, en las redes y en la sensibilidad ecológica. El espíritu humano debe ser liberado de la codicia, del dogma y de la división; el respeto y la atención a los demás reemplaza a la fría razón; respeto y cuidado por la tierra, Gaia y la vida. Establece vínculos y uniones laterales y es contrario a las jerarquías. Yo permeable y relacional centrado en redes. Énfasis en el diálogo y las relaciones. Fundamento de las comunidades de valor (agrupaciones libremente elegidas basadas en sentimientos compartidos). Toma de decisiones sustentada en la conciliación y el consenso (desventaja: dilación “interminable” del proceso de toma de decisiones). Presta atención a la espiritualidad, la armonía y el enriquecimiento del potencial humano. Fuertemente igualitario, antijerárquico, centrado en valores plurales, en la construcción social de la realidad, en la diversidad, el multiculturalismo y la relativización de los valores, una visión del mundo a la que habitualmente se conoce con el nombre de relativismo pluralista. Subjetivo y centrado en el pensamiento no lineal; fomenta la cordialidad, la sensibilidad, el respeto y el cuidado por la Tierra y por todos sus habitantes.
Se halla presente en la ecología profunda, el postmodernismo, el idealismo holandés, el counseling de Rogers, el cuidado por la salud canadiense, la psicología humanista, la teología de la liberación, el Consejo Mundial de las Iglesias, Greenpeace, los derechos de los animales, el ecofeminismo, el postcolonialismo, Foucault/Derrida, lo políticamente correcto, los movimientos en pro de la diversidad, los derechos humanos y la ecopsicología.
10% de la población y 15% del poder.

Y aunque no lo crean, según lo que yo observo, estas condiciones se cumplen en la compañía. Fue precisamente, si se acuerdan de mi post Dos Años en Telvent, que mencioné que me entusiasmaba la idea de continuar perteneciendo a ella porque en su declaración de principios lo primero son las personas y también ya tienen asumidos compromisos de responsabilidad social y de un mundo sustentable.

Pues bien, “todo calza” como también suelo decir o yo lo hago calzar; para mantener mis buenas vibras al respecto y compartirlas con los demás. 

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