viernes, 22 de febrero de 2013

Contar e interpretar


Desde que asistí al Taller de Microcuento, descubrí que puedo decir lo mismo de muchas maneras; y, bueno, si puedo contar el cuento como quiera; la audiencia también lo puede interpretar como quiera.
Más aún, después de ver la película ”Una Aventura Extraordinaria” (conocida internacionalmente como “La Vida de Pi”), no me quedó más que reconocer lo cándida que he sido todos estos años y lo cándidos que muchos decidimos ser.
Hace años abandoné la religión, después de haber servido fervientemente en la Iglesia Católica. Hoy veo como el mismísimo Papa abandona su puesto; aunque la institución se desmoronó hace rato y, la destrucción de la mayoría de los templos católicos durante el último terremoto en Chile (el 2010), también lo leí como una señal de fin de los tiempos.
El 21 de Diciembre de 2012 dicen que “no pasó nada”; después que muchos esperábamos que ocurriera algo remecedor; sin embargo, descubrí también que quienes teníamos esos pensamientos, probablemente los teníamos porque en lo profundo de nuestro ser ansiábamos un cambio. Y … claro … “n’a que ver” esperar que los cambios vengan de algo externo; los cambios provienen de nuestro interior. Si yo cambio, todo cambia; y … decidí cambiar; sacarme la mala vibra que me andaba rondando y me tenía triste, y vestirme de nuevo con el traje de felicidad que me queda mejor, me hace mejor y le hace mejor a los otros. Total, yo me cuento el cuento que quiero y los demás … también.

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