sábado, 8 de septiembre de 2012

En la Feria de las Profesiones


El viernes 31 de Agosto  participé en la Feria de las Profesiones del Colegio Las Américas.
Los apoderados fuimos invitados a participar contando a los alumnos de enseñanza media nuestra experiencia al elegir la profesión que hoy desempeñamos. Por supuesto acepté y estoy muy feliz de haber participado.
Nos enviaron una pauta para exponer y nos pidieron que nuestra presentación no sobrepasara los 5 minutos. No todos cumplieron con esto.
Ensayé varias fórmulas porque, si bien tengo experiencia para desenvolverme con adultos, no es lo mismo hablar a un gran grupo de adolescentes. Ellos esperan que todo sea rápido, breve y entretenido.
Emulando a don Vittorio Marissio, no quise llevar una presentación y dejé que  las palabras fluyeran.
Aunque me programaron en tercer lugar, el presentador me llamó a intervenir en primer lugar; lo que agradezco porque a medida que avanzaba la jornada, los alumnos se iban “desconectando”.
Más que hablar de la profesión propiamente tal, porque se suponía que habría un foro para preguntas, me enfoqué en brevemente contar mi historia. Como desde pequeña cuando me preguntaban “qué vas a hacer cuando grande?”, yo respondía sin titubear: “Profesora de matemáticas o bailarina de ballet”. Pero en cuarto medio una compañera me invitó a estudiar Computación y yo, sin saber lo que era eso, me informé, leí el perfil del profesional y descubrí que era yo. Tenía buenas notas en matemáticas y eso me ayudo. En realidad tenía buenas notas en todo y todos querían que fuera médico; pero eso no era para mí.
Los invité entonces a informarse y a tomar sus propias decisiones; porque ellos son los gestores de su vida.
Soy Ingeniero en Informática y Computación; pero igual encontré otras formas para enseñar y para bailar.
Les conté que mi padre me enseñó tres cosas importantes para la vida: a hacer lo correcto, a hacer las cosas bien (con excelencia) y a ser independiente (para no depender de ningún … – Aquí hice una pausa y todos se rieron ) y; que mi madre me enseñó a amar lo que hago, a servir a los demás y a ser incansable; porque aunque las cosas se pongan difíciles uno siempre puede salir adelante.
Me despedí y los invité a preguntar sobre la profesión.
Mis tres hijos estaban en la audiencia; y me dijeron después que había estado muy bien. Sólo algo nerviosa  y emotiva.
En realidad, más que hablar de la profesión quería darles a todos este mensaje. Y ya que lo entregué allí, también lo dejo aquí; como siempre digo: para quien lo necesite y le haga sentido.

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