sábado, 12 de mayo de 2012

Crisis energética y energía renovable


El año pasado participé en el Primer Certamen de Relato Corto "Energía renovable; futuro sostenible” de Telvent.
No es la primera vez que participo en concursos de cuentos y relatos. Y, aunque nunca he ganado, no dejo de participar; porque más que ir por el premio, lo que disfruto es el proceso: el entusiasmo de participar, el buscar la idea, desarrollarla, ajustarla, plasmarla y entregar el trabajo.

Aquí les dejo el texto que envié en esa ocasión y que titulé:

Crisis Energética.

Cuando leo o escucho que hay “crisis energética” me río y pienso: “están todos locos”.
La energía está presente en todos lados; especialmente aquí en Chile.
¿Para qué exponernos a energía nuclear si tenemos tantas clases de energía disponibles?
Solar, eólica, telúrica, de las mareas, geotérmica, de los volcanes, y… sobre todo… de las personas.
Cada uno de nosotros es una fuente inagotable de energía.
Mientras nos movemos, sentimos y pensamos estamos generando energía.
¿Cuántos de ustedes han batido una clara de huevo para hacer merengue sin maquinitas eléctricas?
Probablemente muy pocos; porque pensamos que no podemos hacer mucho sin energía eléctrica. ¡Si hasta nos cepillamos los dientes con un aparato eléctrico!
Muchas veces he pensado que toda esa gente que camina, trota y pedalea en los gimnasios podría estar haciendo lo mismo y podríamos estar capturando esa energía para proporcionarnos luz y calor.
Otras tantas he pensado que en los colegios podríamos poner bicicletas y que los mismos chicos pedalearan en los recreos para proporcionarse energía para las instalaciones. Aprovechando de hacer deporte y reducir la obesidad infantil.
En las ciudades podríamos instalar bicicletas o máquinas de ejercicios en las plazas o lugares públicos para que la misma gente se ocupara de generar energía para iluminarse o transportarse en el sector.
A los que les gusta el mercadeo; podrían vender o pagar por ese servicio.
A nadie le caerían mal unos pesos por pedalear un rato para la comunidad. O todos deberían pedalear un rato para colaborar.
Esas son sólo algunas formas; pero ¡hay tantas! que sólo tenemos que ponernos a pensar un rato y surgirán más; imaginando y proyectándonos en un mundo feliz.
Incluso podemos idear cómo capturar la energía de nuestras sinapsis.
Un pensamiento, una idea, un apoyo al emprendimiento… es energía en movimiento.
¿Y las emociones?
¡Qué mejor energía que una sonrisa o una carcajada!
Un abrazo… y un “Te Quiero”.
Energía renovable, futuro sostenible.
Sin duda.
Como madre; puedo decirles, que no hay mayor fuente de energía que el Amor. 

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