lunes, 29 de agosto de 2011

Colegio Particular Pagado en Toma

Hace días que no escribo en mi blog; y obedece a que he estado atendiendo un tema, sin duda, contingente.
El Colegio de mis hijos, siendo particular pagado, está en toma.
Como delegada del curso de mi hijo mayor y como apoderada, me ha tocado asistir a reuniones y jornadas de reflexión en las que se han expresado las distintas posiciones de los apoderados respecto de esta circunstancia.
No creo equivocarme al decir que la mayoría de los apoderados apoya al movimiento estudiantil; sin embargo me parece que el apoyo a la toma no tiene los mismos adherentes.
De las reuniones de apoderados ha surgido un apoyo a las decisiones de los estudiantes y éstos ya han votado en dos ocasiones continuar con la toma.
Muchos pensábamos que iban a estar una semana, después dos; pero parece que el asunto va para largo y los apoderados están empezando a impacientarse.
La administradora también ve que “sus clientes” van a comenzar a manifestarse y, aunque el Centro General de Padres ha solicitado que se firme un documento que garantice que los alumnos en toma no van a ser desalojados por la fuerza; ya comienza a evaluarse esa alternativa.
Para rematar, las reuniones de apoderados han activado la conversación de varios temas pendientes con la administración anterior (la Gran Logia Masónica) y la administración actual (Los Parisi); por lo que el escenario se ha tornado, por decirlo de algún modo: “sabroso”.
Personalmente no adhiero a la toma porque me parece que violenta a la comunidad y tampoco adherí a la huelga de hambre de los niños de Buin; y me alegro que la hayan terminado. Sin embargo, hay muchos papás que se han ocupado de sumarse al fervor de los alumnos y con lindos discursos opacar las posturas disidentes; lo cual no tengo duda que desencadenará una polaridad que no se buscaba.
Una lástima o un acierto, según el cristal con que se mire.
Los estudiantes fueron claros al decir que si era necesario que la comunidad se quebrara, que así fuera. Lo más rescatable es que ellos lo dicen sin pasiones partidistas, sino con una tremenda convicción: que están haciendo esto, no por ellos, sino por el futuro de los más pequeños.
Como madre no puedo estar de acuerdo; porque yo estoy trabajando por el futuro de mis hijos; ya ellos trabajarán por el futuro de los suyos.
Me parece que efectivamente hemos sido víctimas de una mala educación; de lo contrario no estaríamos dejando que los niños estén tomado las decisiones. La mayoría de los padres no tienen hoy ninguna influencia sobre sus hijos porque los han dejado abandonados a su suerte ya sea por buscar su propia felicidad o  por trabajar más para tener más; y lo que se ha logrado es que ellos pierdan el respeto por los adultos y que incluso no quieran ser adultos. Para reflexionar.

jueves, 11 de agosto de 2011

Confianza, liderazgo y empatía

Fue leyendo el Blog de Gastón L’Huillier que me surgió escribir un comentario a su posteo Soluciones al inmovilismo social y político:Propuestas no escuchadas del proyecto país; pero mejor lo escribo como posteo.
Tuve un profesor que nos decía:”La confianza se da muchas veces, pero se quita una sola vez”.
Y quienes mejor que los chilenos para destruir confianza. Nos decimos solidarios, pero somos chaqueteros y envidiosos.
Una vez más llegamos a la “mala educación”. Nos enseñan a ser competitivos en lugar de competentes. Nos enseñan a ser individualistas y egoístas en lugar de enseñarnos a trabajar en equipo. Lo poco que aprendemos cuando trabajamos “en grupo” es que hay algunos que harán el trabajo y otros dejarán que ellos lo hagan apoyándolos con su menor esfuerzo.
Afortunadamente esos algunos tenemos una tremenda energía para hacer lo que tenemos que hacer y para liderar e impulsar a otros a colaborar. Además, no tenemos que perder de vista que al ser parte de “la aldea global” o “el mundo mundial” (como dijo un español del Grupo Santander hace tiempo), las energías de todos se comparten con todos.
Yo también soy una optimista y he vivenciado que con un buen liderazgo se pueden alcanzar objetivos que parecían imposibles y que la mejor manera de motivar es “emitiendo buenas vibras” y “conectándose” con el otro. Por lo tanto, a sintonizarse positivamente, porque lo que generemos será nuestro aporte a la civilización empática.
Adjunto video que me hizo llegar, a través de Facebook, mi amiga y profesora de Danza Contemporánea: Majolie Nachar.