miércoles, 23 de febrero de 2011

Mi llegada a TELVENT

Hace rato que quería postear esto; pero por una u otra razón se iba postergando.
Para prestar servicios a ISBAN Chile, me subcontrataron en TELVENT Chile.
El destino quiso que fuera éste y no otro proveedor de ISBAN Chile; lo que me hizo muy feliz porque conozco a quien está a la cabeza de esta nueva empresa; incluso habíamos tenido algunos contactos para ofrecerle mis servicios en el contexto de mis nuevos emprendimientos: Ledda Vega.
Fue así como se gestó la posibilidad de realizar una Sesión Consultiva de la Metodología de ISBAN Chile en TELVENT Chile.
ISBAN difunde su metodología de desarrollo a sus proveedores y cada uno de ellos debe encargarse de capacitar a sus colaboradores.
A esta sesión consultiva fueron convocados los coordinadores del servicio y algunos consultores (jefes de proyecto). Fue muy grato compartir “con los míos” el conocimiento adquirido en este proceso de transformación del Grupo Santander. En la foto aparecen algunos de los participantes.
Como entré en Noviembre-2010, tuve la oportunidad de estar en las fiestas de fin de año. Asistí a la cena de la empresa, participé en el amigo secreto y recibí el regalo institucional.
Me encanta estar aquí y vislumbrar la posibilidad de quedarme y apoyar a TELVENT Chile en su propio proceso de transformación; compartiendo su Visión Corporativa: Soluciones Inteligentes para un Mundo en Constante Crecimiento.
Es una empresa nueva en Chile; pero con una larga historia en Europa, América Latina y Estados Unidos; con gente que conozco y que estoy conociendo; a la que quiero y quiero acompañar en su consolidación.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Capacitación - Olimpiadas

Uno no para de aprender.
Inicié este tipo de cursos en ISBAN no con muchas ganas; pues creí, como otros, que era un poco loco destinar seis horas para “jugar” con preguntas y respuestas de la nueva metodología; sobre todo en esta época en que hay mucho personal con vacaciones y los que están en la oficina están un poquito recargados con los reemplazos.
Sin embargo,  por otro lado, escuché que varios comentaban con entusiasmo: “¡Olimpiadas!, ¡Qué rico!”. Las conocían de procesos de capacitación anteriores.
Y así lo he comprobado en las sesiones que estoy dirigiendo. Después de las sesiones expositivas, estamos jugando, reforzando y aprendiendo acerca de la nueva metodología: sus procesos, sus subprocesos, los artefactos, los participantes, los responsables y los ejecutores de cada una de sus actividades.
Es un juego de tablero programado en una macro Excel.
En cada instancia, son 12 grupos en competencia, de 5 personas cada uno; compiten en tres sesiones con distintos grupos y acumulan puntajes por sesión y por pruebas que se rinden al final de las mismas.
Se sortea la pregunta y el avance; si el participante responde correctamente el grupo gana 10 puntos, si no sabe o duda, puede pedir ayuda al grupo y entonces ganan 5 puntos; si no saben, la pregunta pasa al grupo siguiente y les pueden “robar” los puntos. Hay celdas verdes que permiten avanzar, rojas que hacen retroceder y celestes que permiten sortear preguntas y puntos extras para el grupo.
El juego termina cuando un grupo llega a la meta o se cumple el tiempo de la sesión.
El juego lo gana el grupo que acumula más puntos sumando las tres sesiones y las pruebas de los participantes.
Habrá premios.
Muy entretenido; hasta los más reacios a participar, terminan buscando las respuestas en el material de capacitación, apoyando a su equipo y apurando el tiempo cuando un grupo se demora en responder. Lo que más les gusta es el sorteo de puntos extras (porque pueden ser muchos, pocos o incluso ser negativos).
Las preguntas se pueden repetir durante la sesión y es divertido ver cómo se esfuerzan por recordar la respuesta que alguno dio hace poco. Reforzándose los contenidos, a veces una y otra vez.
El juez del certamen es el facilitador (yo en este caso) y, como siempre digo, cada sesión es única y depende del humor y entusiasmo de todos los que estamos participando.
Sin duda un acierto. El tiempo se pasa volando, la gente se entretiene y lo mejor: no tienen cómo no aprender.