martes, 18 de octubre de 2011

La Empresa Consciente

Ya hace un año que mi amigo Jorge Milla me recomendó leer este libro y lo inicié, pero también inicié otras cosas y aún no lo termino.
El otro día fui a comprar las entradas para el recital de Eric Clapton y me lo encontré en La Feria del Disco a un precio mucho más bajo del que yo lo compré. No pude resistirme y lo volví a comprar, pero esta vez para regalarlo. Con ello también decidí retomarlo y, en lugar de continuar donde iba, lo reinicié. Y como me suele ocurrir cuando vuelvo a leer un libro, me resulta distinto; porque mis nuevas experiencias me hacen poner foco en otros temas o me permiten asentar mejor lo que ya leí.
Fue así como me encontré con el apartado de víctima o protagonista; que me sirvió mucho para ilustrarles a mis alumnos (el personal de ISBAN Chile a quienes estoy capacitando nuevamente en las actualizaciones de la Metodología Corporativa, a seis meses de su formal implementación) la importancia de “hacerse parte del problema para también formar parte de la solución”. La queja de que el Banco siempre presiona en las fechas de entrega, se usa como excusa para no hacer lo que se debe hacer; y después nos encontramos con problemas en la producción. 
Sin proponérmelo les dije: “el cambio empieza por uno” (refiriéndome a uno mismo); y noté en sus caras que la frase les hizo sentido; y yo, una vez más, sentí que todo se había dispuesto para ser la portadora de ese mensaje de transformación. Mensaje que no sólo aplica a esto sino también al sistema educativo y al sistema político que estamos viviendo.
Para reflexionar y ponerse en acción.

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