domingo, 17 de julio de 2011

Reflexionando sobre Educación

A pesar que el tema es de mi máximo interés, no me había expresado al respecto porque no tengo una respuesta; sin embargo, les puedo ofrecer mi reflexión.
Personalmente viví una realidad que ha ido cambiando y que estoy cierta lo seguirá haciendo; pero no tengo claro en qué dirección.
Hija de padres esforzados que sólo alcanzaron a completar la enseñanza media; pero que trabajaron y consiguieron que sus cuatro hijos lográramos ser profesionales.
Estudié en colegio y liceo público. Alcancé a estudiar un año gratis en la universidad y tres años con Crédito Fiscal Universitario. El cual pagué por completo; primero año a año y cuando ofrecieron una rebaja por adelantar el pago, lo completé.
Me siento orgullosa de mis padres y orgullosa de mí misma por haber cumplido mi compromiso.
Hoy tengo tres hijos, que están en enseñanza media y que desde pequeños estudian en colegio particular pagado. ¿Por qué? Porque quiero que tengan las mejores oportunidades.
Yo fui una buena alumna y por ello se me abrieron muchas puertas; pero no puedo olvidar que al llegar a la universidad, a pesar de mi buen puntaje en la Prueba de Aptitud Académica, me di cuenta que no traía una buena base. Muchas de las materias que me pasaron como “repaso” fue primera vez que las veía. Mi rigurosidad en los estudios me sirvió para salvar ese obstáculo. Pero me lleva a reflexionar ¿es realmente la educación pública mejor que la privada?
En mi trabajo, en los últimos años, he estado cerca de los modelos de calidad y de las certificaciones. Lo que me hace también cuestionarme ¿los que están “certificados” realmente funcionan de acuerdo a la certificación que recibieron? ¿Por cuánto tiempo?
La PSU ¿realmente mide algo importante o es un negociado de los preuniversitarios? En uno de los Seminarios de Educación Superior, de los que he asistido, mencionaron que aplica sólo al 35% de los estudiantes que acceden a Educación Superior.
El famoso SIMCE ¿fue concebido para ser un semáforo y permitir que los padres elijan el colegio donde estudiarán sus hijos? A mí me parece que su origen era tener un indicador para el Ministerio y con esa métrica ser capaces de aplicar medidas correctivas al establecimiento,  y no sentenciar al cierre a las escuelas que no alcanzan los famosos índices. Para qué decir todo lo que hacen las escuelas para salir verdes en el semáforo. Se pierde el foco cuando se trabaja para el indicador.
El traspaso de las escuelas a las municipalidades fue otra medida que no reportó los beneficios que se esperaban. Por todos es sabido que muchas municipalidades desviaron los fondos que recibieron por este concepto a otros destinos.
La revolución pingüina se levantó hace años para decir: ¡Basta! Y algunas medidas se tomaron; pero ni siquiera se les dio cobertura comunicacional o de debate público.  Lo único que les interesa a los canales de televisión es mostrar los desmanes que realizan quienes quieren desviar la atención del tema relevante: La Educación de los chilenos.
Qué interesante habría sido ver algunos debates o algunos foros que se han dado en los seminarios a los que he asistido.
Es que Chile no tiene Proyecto Educativo. Viene arrastrando una cosa añeja de contenidos y métodos, que todos saben que no le sirve a nadie y que ahora, más encima, explota porque es cara.
Hablar de los problemas docentes es otro gran tema: profesores cansados, parados en “la queja”, aplicando métodos obsoletos de enseñanza para alumnos que son muy distintos, que tienen otras necesidades de atención y que requieren de otras competencias para ser tratados. Otros: bien intensionados, innovadores, apasionados; pero maniatados en los arcaicos sistemas de objetivización y medición.
Podemos mirar modelos extranjeros como referencia; pero lo que necesitamos los chilenos lo debemos definir los chilenos; y chilenos en el mundo global; con amplitud de miras, con espacios para la diversidad y, por supuesto, con AMOR y ETICA; los ingredientes indispensables para todo proceso de transformación, tan olvidados en este mundo que gira en torno al dinero y a los egos.
Hoy los estudiantes y los ciudadanos están en la calle, clamando por una solución.
Sólo puedo decirles: Soñemos con lo que queremos, miremos dónde estamos y tracemos la ruta para que hagamos nuestros sueños realidad.

1 comentario:

  1. Buena Carmen Gloria; vengo de leer a Sergio Melnick en la Segunda y a la Rebeca Dominguez hablar del mismo tema y concluyo que la conversación de verdad de la Educación que queremos está pasando en las redes sociales. Tendré que escribir probablemente yo tambien.
    Gracias.

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