miércoles, 9 de febrero de 2011

Capacitación - Olimpiadas

Uno no para de aprender.
Inicié este tipo de cursos en ISBAN no con muchas ganas; pues creí, como otros, que era un poco loco destinar seis horas para “jugar” con preguntas y respuestas de la nueva metodología; sobre todo en esta época en que hay mucho personal con vacaciones y los que están en la oficina están un poquito recargados con los reemplazos.
Sin embargo,  por otro lado, escuché que varios comentaban con entusiasmo: “¡Olimpiadas!, ¡Qué rico!”. Las conocían de procesos de capacitación anteriores.
Y así lo he comprobado en las sesiones que estoy dirigiendo. Después de las sesiones expositivas, estamos jugando, reforzando y aprendiendo acerca de la nueva metodología: sus procesos, sus subprocesos, los artefactos, los participantes, los responsables y los ejecutores de cada una de sus actividades.
Es un juego de tablero programado en una macro Excel.
En cada instancia, son 12 grupos en competencia, de 5 personas cada uno; compiten en tres sesiones con distintos grupos y acumulan puntajes por sesión y por pruebas que se rinden al final de las mismas.
Se sortea la pregunta y el avance; si el participante responde correctamente el grupo gana 10 puntos, si no sabe o duda, puede pedir ayuda al grupo y entonces ganan 5 puntos; si no saben, la pregunta pasa al grupo siguiente y les pueden “robar” los puntos. Hay celdas verdes que permiten avanzar, rojas que hacen retroceder y celestes que permiten sortear preguntas y puntos extras para el grupo.
El juego termina cuando un grupo llega a la meta o se cumple el tiempo de la sesión.
El juego lo gana el grupo que acumula más puntos sumando las tres sesiones y las pruebas de los participantes.
Habrá premios.
Muy entretenido; hasta los más reacios a participar, terminan buscando las respuestas en el material de capacitación, apoyando a su equipo y apurando el tiempo cuando un grupo se demora en responder. Lo que más les gusta es el sorteo de puntos extras (porque pueden ser muchos, pocos o incluso ser negativos).
Las preguntas se pueden repetir durante la sesión y es divertido ver cómo se esfuerzan por recordar la respuesta que alguno dio hace poco. Reforzándose los contenidos, a veces una y otra vez.
El juez del certamen es el facilitador (yo en este caso) y, como siempre digo, cada sesión es única y depende del humor y entusiasmo de todos los que estamos participando.
Sin duda un acierto. El tiempo se pasa volando, la gente se entretiene y lo mejor: no tienen cómo no aprender.

1 comentario:

  1. He dado una vuelta por tu blog. Muy interesantes tus articulos.

    Te felicito.

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