miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mi Viejito Pascuero

Con ocasión de las fiestas de fin de año, me surge hablar del personaje típico: el Viejito Pascuero.
No recuerdo que edad tenía cuando descubrí que no traía los regalos la misma noche de Navidad, sino que los escondía en el ropero unos días antes. (No digo closet, porque era ropero lo que había en mi casa en esa época).
Nunca lo vi, pero dejaba los regalos en el árbol mientras nosotros íbamos a la misa del gallo.
Jamás olvidaré la noche en que me trajo mi anhelada primera bicicleta. Era una mini azulita y al verla me senté en el sillón del living a llorar de emoción.
La Navidad siempre ha sido una fiesta feliz en mi familia. En general, cuando nos toca juntarnos con mis padres, hermanos y sobrinos; brindamos, cenamos y nos entregamos los regalos. De todos para todos, por pequeño que sea.
Incluso lo celebramos así la Navidad en que falleció mi padre (hace un par de años).
Mi madre y todos nos empeñamos en mantener la tradición. Nos juntamos, brindamos, cenamos y nos entregamos los regalos, con la misma sincera alegría de estar juntos; porque aun cuando nuestro padre ya no estaba físicamente con nosotros; desde ese día está siempre con cada uno de nosotros.
“El Tata”, como solíamos llamarle, desde ese día se constituyó en "el nuevo Viejito Pascuero";  y, no nos trae tristeza, nos trae alegría; porque las fiestas nos traen lo que nosotros decidimos que nos traigan.

1 comentario:

  1. Comparto la idea que estas fiestas traen lo que nosotros queramos y por ello simempre debemos pedir mucha paz, alegria y amor JOVM

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