jueves, 2 de diciembre de 2010

Mi Familia

Una amiga leyó mi blog y me dijo: “Faltan tus hijos”.
Efectivamente los he dejado un poco fuera a propósito. En mi antiguo blog escribí algunas cosas sobre ellos y después me sentí un poco expuesta.
mis hijos
Mencionaré que hoy son la razón de mi vida; que los amo y que, por cierto, deseo lo mejor para ellos.
Junto a Juan Carlos (mi pareja y padre de mis hijos, a quien igual llamo “mi esposo” aunque no estamos casados) nos hemos volcado por completo a ellos.
Realizando un buen trabajo en equipo, decidimos transgredir los roles establecidos y él se quedó en casa y yo soy la proveedora (no puedo decir “la que trabaja” porque siempre he considerado que quedarse a cargo de la casa también es trabajar). Además, no tengo asociaciones negativas ni para lo uno ni para lo otro; porque depende de cómo cada uno se tome las cosas.
Ambos estamos gestionando la felicidad de la familia.
Pienso que en eso no hay recetas; cada familia debe definir lo que considere más apropiado para sí.
Juan Carlos Rojas, mi "esposo"
Lo que sí puedo decir, es que sentimos que ha sido una ventaja que uno de nosotros se quedara en casa y no dejar a nuestros tres pequeños al cuidado de alguna extraña.
Mis padres nos apoyaron mucho al principio también.
Y el Jardín Semillita, que está cerca de casa, fue fundamental. Siempre fueron los regalones. Recibieron primero a Gonzalo y luego a los gemelos (Augusto y Álvaro) egresando todos como niños bien cuidados y felices.
Hoy son unos adolescentes; de lo cual también hablaré en otros posteos; porque en materia de maternidad y relaciones madre-hijos, también tengo harto para compartir.

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